
Cierra los ojos. Fuerte . Más fuerte.
Vuela. Siente la levedad. Nada importa. Todo es fugaz.
No hay cargas. Nada pesa, el dolor es efímero, no dura.
Y tu vuelas.
Pero también el amor lo es. Cuando estas seguro, cuando confías, entonces empieza a desaparecer. El amor vuela también.
Tu vuelas.
La alegría es perecedera, su estela desaparece de inmediato. La alegría vuela.
Y tu, todavía vuelas.
El deseo, la ilusión, la esperanza, la pasión, los sueños vuelan.
Tu ya no puedes más. ¡ Basta !, dices. No más volatilidad. No quiero volar.
Quieres el peso, la carga de la existencia, quieres que dure, que persista.
Quieres los pies en el suelo.
Y si embargo,
Vuelas.








